#YucatanEsMonumental Tekik de Regil: un viaje al corazón del Yucatán eterno

En lo profundo del paisaje yucateco, a tan solo 25 minutos de Mérida, se alza Tekik de Regil, una de las haciendas más antiguas y majestuosas del estado. Su nombre, proveniente del maya te’ k’i’ik’ (“el lugar de la sangre”), evoca fuerza y misticismo, mientras que su arquitectura colonial y sus jardines invitan a perderse en un pasado que aún respira entre muros y corredores.

Construida a finales del siglo XVI, Tekik floreció con el auge del henequén, el “oro verde”, convirtiéndose en símbolo del esplendor económico de Yucatán. Su rediseño a inicios del siglo XX por el arquitecto italiano Pio Piacentini —el mismo del Teatro Peón Contreras— le otorgó el aire monumental que hoy deslumbra: una imponente fachada neoclásica, su icónica casa de máquinas y una capilla de elegante sobriedad.

Tras la reforma agraria de 1937, la hacienda entró en decadencia, pero décadas después resurgió gracias a proyectos de restauración que respetaron su esencia. Hoy, Tekik de Regil es un espacio vivo de historia y sueños, escenario de bodas, eventos culturales y experiencias turísticas que conectan al visitante con la identidad profunda de Yucatán.

Entre sus corredores decorados con murales de Calocho Millet, su capilla cargada de espiritualidad y sus jardines abrazados por ceibas y flamboyanes, el tiempo parece detenerse. Tekik no es solo un lugar: es un encuentro entre arte, naturaleza y memoria.

Visitar Tekik de Regil es abrir una ventana al alma del Yucatán histórico, pero también disfrutar de un refugio lleno de magia y serenidad.