En Yucatán, la música coral vuelve a ser puente de unión y alegría. Del 28 al 31 de agosto, más de 150 voces de distintas partes del país llenarán templos, teatros y espacios culturales con conciertos gratuitos que invitan a soñar despiertos. No es solo un festival: es la oportunidad de sentir cómo el canto une generaciones, rompe fronteras y convierte cada nota en un abrazo colectivo.
Las y los yucatecos podrán disfrutar de talleres, charlas y presentaciones donde el arte se comparte sin reservas. Cada coro trae consigo la esencia de su tierra y, al mezclarse, nace una sinfonía que nos recuerda que la cultura es un derecho que nos engrandece. Este encuentro no solo nos regala música, nos regala comunidad, esperanza y la certeza de que juntos siempre sonamos más fuerte.



