El próximo 20 de septiembre, las familias yucatecas tendrán una cita especial en el mar: la gran limpieza simultánea que recorrerá 14 playas del estado. Más allá de recoger residuos, este esfuerzo colectivo busca algo mucho más valioso: sembrar en niñas, niños, jóvenes y adultos el orgullo de cuidar la casa común que compartimos. Cada botella que no llega al agua, cada bolsa que no termina atrapando a un pez o a una tortuga, es un gesto de amor hacia nuestro entorno y hacia quienes lo habitan.
Estas acciones, impulsadas junto a voluntarios, asociaciones y comunidades, generan bienestar directo en nuestra vida diaria. Una playa limpia no solo significa un lugar más bello para visitar, sino un respiro para nuestra biodiversidad, un espacio seguro para las familias y una herencia que se mantiene viva para las futuras generaciones. Sumarse a esta jornada es también un recordatorio de que en Yucatán la fuerza de la gente siempre ha sido el motor para transformar el presente y cuidar lo más valioso que tenemos: nuestra tierra y nuestro mar.



