La historia de Chapab vivió un momento especial: por primera vez, un Gobernador acompañó a su gente en un informe municipal. Este gesto, más allá de lo político, representa la visibilidad que hoy tienen los pueblos yucatecos, esos que durante décadas fueron ignorados. Para las familias, significa cercanía, escucha y la certeza de que sus voces ya no quedan en el olvido.
En Chapab y Sacalum, las y los habitantes reconocen que los proyectos de caminos, apoyos al campo, programas sociales y mejoras en escuelas no son solo obras, sino oportunidades para que sus hijas e hijos crezcan en un mejor entorno. La presencia cercana y el compromiso de dar seguimiento a estas necesidades marcan una nueva etapa donde los municipios pequeños también son parte del futuro de Yucatán.



