En Yucatán, cada historia cuenta. Detrás de cada diagnóstico de autismo hay familias que buscan respuestas, niñas y niños que desean ser comprendidos y jóvenes que, como Renata Pérez Zamudio, transforman su mundo a través de la escritura, o como Carlos en Chichimilá, que con sus marquesitas comparte vida y dignidad todos los días. Aunque muchas veces el autismo sigue siendo un tema complejo y poco visible, estas historias nos recuerdan que la diferencia también puede brillar.
Hoy, el estado da un paso histórico con la creación del Centro Estatal para el Trastorno del Espectro Autista (Cetea), el primero en su tipo en todo el sureste. Más allá de ser un espacio clínico, representa un abrazo de comunidad: un lugar donde las familias podrán encontrar acompañamiento, terapias especializadas y esperanza. Con servicios que van desde terapia de lenguaje hasta integración sensorial y talleres familiares, este centro busca abrir caminos para que niñas, niños y adolescentes puedan desarrollarse y alcanzar su máximo potencial.
El 𝘾𝙚𝙩𝙚𝙖 𝙖𝙗𝙧𝙞𝙧𝙖́ 𝙨𝙪𝙨 𝙥𝙪𝙚𝙧𝙩𝙖𝙨 𝙚𝙣 𝙙𝙞𝙘𝙞𝙚𝙢𝙗𝙧𝙚 𝙙𝙚 2025, 𝙙𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤 𝙙𝙚𝙡 𝘾𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙍𝙚𝙝𝙖𝙗𝙞𝙡𝙞𝙩𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙮 𝙀𝙙𝙪𝙘𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙀𝙨𝙥𝙚𝙘𝙞𝙖𝙡 (𝘾𝙍𝙀𝙀),en la colonia Francisco I. Madero de Mérida, a un costado de la Expenitenciaría Juárez. Su importancia va más allá de la infraestructura: significa que miles de familias yucatecas tendrán, por primera vez, un espacio público y gratuito pensado para acompañarlas en este camino. Porque en Yucatán, creemos que cada sonrisa, cada palabra nueva y cada paso logrado es un triunfo que merece celebrarse.



