La vida en el campo yucateco depende en gran medida de la salud de los animales, pues son sustento, tradición y patrimonio para cientos de familias. Por eso, frente a la amenaza del gusano barrenador, se han reforzado acciones permanentes de atención que permiten a los productores cuidar de su ganado con la confianza de no quedar solos ante esta plaga.
Con operativos, tratamientos gratuitos y visitas directas a los ranchos, los productores saben que cuentan con respaldo para seguir trabajando sin miedo a perder lo que con tanto esfuerzo levantan día a día. Estas medidas no solo protegen la economía de las familias rurales, también aseguran que la cultura ganadera de Yucatán continúe viva y fuerte para las nuevas generaciones.



