#YucatanEsPrehispanico El Leñador: el guardián oscuro del manglar

En San Francisco de Campeche, entre manglares espesos donde el sol apenas logra colarse y el viento susurra como voces antiguas, se cuenta la historia del Leñador, un ser que desde tiempos prehispánicos ronda esas aguas turbias y ha sido señalado como el causante de misteriosas desapariciones. Ahí, entre cocodrilos, caimanes y culebras venenosas, no solo acechan los peligros de la naturaleza, sino también las sombras que cargan los miedos del pueblo.

Dicen que un grupo de estudiantes del CETMAR, perdido entre veredas que parecían nunca terminar, encontró a un hombre humilde que recogía palos secos para sus orquetas. Se presentó como Tobías y, con voz serena, los guió hasta la salida. Uno de los muchachos, intentando guardar recuerdo de aquel encuentro, tomó una fotografía… pero en la imagen, el hombre nunca apareció.

Al llegar a la carretera, un tendero les reveló que esa figura bien podría ser el Leñador, espíritu que vaga al caer el atardecer, apareciendo a unos para ayudarlos y a otros para condenarlos al silencio eterno del manglar. Aquella vez los jóvenes fueron afortunados; sin embargo, las historias de quienes nunca volvieron recuerdan que, en Campeche, los caminos del monte y la ciénaga guardan secretos que no todos logran descifrar.