En Chicxulub Pueblo, las y los vecinos demostraron que el cuidado del medio ambiente comienza desde casa. Con el Reciclatón de electrónicos, celulares, cables, pantallas y electrodomésticos dejaron de ser un riesgo para la tierra y el agua, convirtiéndose en una oportunidad para darles un manejo responsable. Más que una jornada de acopio, fue un recordatorio de que cada acción suma para heredar un Yucatán más sano a las próximas generaciones.
Las familias que participaron no solo entregaron aparatos, también se llevaron a casa una planta nativa, símbolo de vida y esperanza, recordándonos que la naturaleza siempre devuelve lo que se le da. Este esfuerzo une a comunidad y autoridades en un mismo compromiso: transformar lo que parece basura en un legado verde, reforzando la idea de que vivir en un entorno limpio es bienestar, salud y orgullo compartido.



